Inicio ABC de opinión Código Nucú / César Trujillo   Un fraude llamado Gurría

Código Nucú / César Trujillo   Un fraude llamado Gurría

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Un día antes de que las supuestas encuestas del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se llevaran a cabo para ver quién sería el Coordinador Estatal Federal, el ungido por dedazo y ahora probable candidato al Senado, doctor Óscar Gurría Penagos, gritaba a los cuatro vientos (en una reunión donde recibió el respaldo de un grupúsculo de docentes fieles a quien les garantice canonjías) que traía ya pactada una coordinación desde arriba.

Nunca imaginaron los militantes de Morena que en esa frase emanada del puro arribismo y del estilo caciquil que ha imperado en la política rancia, la misma que aparentemente ha criticado tanto Andrés Manuel López Obrador y que bautizara como la “mafia del poder”, llevara inmerso el mensaje de un personaje que había buscado ser antes el Coordinador Organizativo del partido en Chiapas (candidato a gobernador, dicen que es) y que ante su fracaso, movió los hilos, tejió las conveniencias que le exigía su avaricia y terminó siendo investido con un cargo que, como señalan los propios morenistas, le queda más que grande.

Lo más curioso de esto es que las encuestas no se aplicaron. Y ojo que no lo digo yo, sino lo dicen los militantes que estuvieron esperando fueran tomados en cuenta y que, pese a que los que controlan Morena en la entidad afirman se hizo una “encuesta aleatoria”, nunca supieron la forma en cómo se tomó la decisión. Y no lo digo yo, sino también lo grita el silencio en las redes sociales donde sólo los esbirros de Gurría tiraron triques y cohetones (mojados, porque ni tronaron), y han mostrado que al doctor, cuyo primer paso de su codicia ya fue logrado, no lo quieren como ha buscado hacer creer a todos. Porque no he visto las redes desbordándose y gritando vivas por la decisión. Más bien parece estar ahí, aún, la esperanza de que los gallos sean otros que sepan cómo torear las campañas y Morena pueda tener un ápice de esperanza para poder alcanzar un peldaño en el Senado, aunque eso se ve difícil.

Lo he dicho y lo repito: en política las formas son el fondo. Sí. Por ende, si el doctor Gurría vociferó que tenía ya asegurada una coordinación y este mensaje fue decodificado con antelación a la supuesta aplicación de las encuestas, es porque los acuerdos cupulares ya lo tenían palomeado: era el electo por dedocracia y él estaba ya enterado, pero se olvidó del consejo de mantener el pico cerrado y desconoce el principio de secrecía. Porque, nos guste o no, la política funciona y seguirá funcionando de ese modo, de esa forma que ha boicoteado grandes proyectos que no son vistos con buenos ojos por algunos, o que simplemente no cubren los intereses de otros: les hace ruido que políticos de verdad entren al ruedo.

Lo cierto es que todo parece indicar que las cosas se le están dando bien al gobernador Manuel Velasco Coello que ha movido sus cartas y les pone a los verdes a un candidato perdedor rumbo al Senado, quitándole un peso de encima a los otros que van por el mismo puesto. Poner a un doctor, que bien puede ser una bella persona (así me lo describieron algunos de esos que le aplauden), pero no un político, no uno de esos que saben para qué se usa el cuello blanco, es una estrategia que debe reconocerse en los movimientos estratégicos del equipo del gobernador. Porque Gurría, a quien sus allegados dicen sacó varios puntos arriba de otros políticos más reconocidos y con más trayectoria (yo esa parte sí la dudo bastante), no tiene las tablas para poder hacer frente a otros que no sólo traen alianzas y acuerdos, sino que tienen puesta la confianza del gobierno en turno para pasar por encima de Morena.

Hoy, los mensajes que he recibido y las charlas con varios militantes del partido de AMLO son de incertidumbre. Temen que la frivolidad de Pío López Obrador y los intereses que permean entre él y el Gobierno de Chiapas (con quien camina de la mano desde hace bastante tiempo, más la excelente relación que los liga por el binomio Fernando Coello-AMLO) se impongan ahora que viene la selección de los coordinadores para los distritos que albergan las diputaciones federales, las locales y las mismas municipales, donde ya esperan la mano negra por sobre la decisión de las bases (al puro estilo del viejo PRI que tanto criticaban).

Así, sin más, Morena parece estar destinado al fracaso. Óscar Gurría consiguió lo que les dijo a sus allegados tendría: la coordinación, y debería ser “canonizado por su vaticinio” (¡ja!), por anticipar que sería elegido aun cuando las encuestas ni se llevaban a cabo y, sobre todo, porque se ha prestado a ser el artífice de las vejaciones sistémicas a los estatutos del partido que pudo ser la esperanza para Chiapas pero que, con esos comportamientos tan mezquinos y reiterativos, tiende la mesa a los otros para que sigan burlándose de todos.

Manjar

Mañana se celebra la 7ª Feria del Libro de la Universidad Valle del Grijalva (UVG). Estaré acompañado de mi amigo Jacob Levy Pérez Toledo y del poeta y editor Fabián Rivera presentando mi Bitácora del capitán Francisco de Ulloa. Si tiene tiempo, por ahí nos saludamos. #Poesía // La recomendación de hoy es Romancero gitano de Federico García Lorca y el disco Sehnsucht de Rammstein. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

@C_T1

palabrasdeotro@gmail.com

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